Carlos Herrera

 

Todo fue un sueño

Antes de que oscurezca,
recuerda, por un momento,
que caminamos juntos.
Nada te pertenece:
ni la risa ni el llanto
que te acogió al nacer,
ni el abrazo ni el fuego
que sentirás al irte.
No te aferres al mundo
que escapa de tus manos.
Rememora la vida
como el vago rumor
del que quedaste preso.
Goza el paso del viento
sin pretender asirlo.
No preguntes al otro
por qué guarda silencio
sobre el destino común.
Ni el principio ni el fin
han sido tuyos jamás.
Despierta: abre los ojos:
todo fue sólo un sueño.


Tat tvam asi

El sol brilla sobre todas las cosas,
pero no es él quien ilumina el sendero.
La luna nos regala su resplandor,
pero no es ella quien conduce el camino.
El fuego calienta el cuerpo, las manos,
pero ¿cómo podría darnos consuelo?
Incluso el sonido, guía del ciego,
no es quien marca los ritmos del viaje.
¿Quién, entonces? ¿Por dónde? ¿A dónde? ¿Cuándo?
Confía en tu interior. Desaprende el rumbo.
Así, en silencio. Eso eres tú: tat tvam asi.

 

I Ching

Las monedas giran en torno a un misterio:
yo lo nombro, tú decides.
Si te apresuras, las cifras vacilan.
No hay por qué adelantarse:
en el momento exacto, conocerás tu destino.